El fin de las vacaciones ya ha llegado. Ya estamos retomando la rutina diaria del año. Despertarse temprano, llevar a los niños al cole, trabajar, recoger a los niños, jugar con ellos. Nosotros hemos resumido las tareas diarias a estas 5, aunque pueden ampliarse o reducirse dependiendo de tu situación. Y además, hay que buscar un momento durante el día para salir a entrenar.

Durante el verano, por culpa del calor solemos cambiar nuestros horarios de entrenamiento y trasladarlos bien pronto por la mañana o bien tarde, cuando anochece. Pero ahora, con otoño a la vuelta de la esquina, ya podemos volver a nuestros horarios habituales de entrenamiento. O volver a los entrenamientos, ya que tal vez se haya aprovechado para realizar un parón de entrenamientos…

A continuación, Pablo Villalobos, atleta ASICS, os da 5 recomendaciones que os servirán para volver a la rutina de entrenamientos tras el parón veraniego. Eso sí, todo dependerá del tipo de parón

– Empezar a incluir el trabajo complementario en nuestra rutina de entrenamiento o en nuestras sesiones. El trabajo complementario se fundamenta de practicar distintas disciplinas para mejorar otros aspectos que con el running solamente son más difíciles de mejorar. O para aquellos días en los que toca descanso, hacerlo de una forma activa. La natación, la bicicleta, pasear, carrera suave, trabajo de fuerza, pueden ayudarte.

– Aumento progresivo de las cargas de entrenamiento. No podemos pasar de hacer 0 a correr 20 kilómetros el primer día que retomamos entrenamientos. Debemos ir aumentando gradualmente nuestra carga de entrenamiento de acuerdo con nuestras sensaciones de poder soportar el esfuerzo y recuperar la forma.

– Volver a la normalidad. Debemos retomar las rutinas higiénicas que hayamos perdido durante el verano. Recuperar la dieta, normalmente rica en carbohidratos, pero además dejar los alimentos grasos, picar entre horas, dejar el alcohol y recuperar la hidratación a base de agua. Y no solamente nos referimos a alimentación, también el descanso y las horas de sueño.

– Proponerse un objetivo a corto plazo que sea relativamente fácil de conseguir, como por ejemplo correr un 10k en un mes o mes y medio al ritmo que solías hacerlo. Los objetivos deben ser claros, concisos y que nos veamos capaces de conseguir. Esto hará que salgas a entrenar con un objetivo claro y que tengas el aliciente de la competición para motivarte.

– Plantearse un objetivo a medio plazo. Debes fijarte una competición en un período de 3 o 4 meses vista para haber recuperado totalmente la forma y poder progresar. Este objetivo nos permitirá mantener la motivación alta y progresar en los entrenamientos.

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